Art-51-Responsabilidad de servidores públicos

Sentencia C-249-2004.- El Estatuto de Contratación Pública se edifica sobre la noción de negocio jurídico, con dos extremos que hacen parte de una misma ecuación, a saber:  de un lado aparece un amplio margen de autonomía e independencia en cabeza del ordenador del gasto, y de otro, el cúmulo de responsabilidades correlativas.  A esa autonomía e independencia concurre el control posterior y selectivo que le compete a los contralores, el cual retroalimenta la gestión fiscal en procura de la materialización de los fines del Estado; la responsabilidad por su parte se desdobla en lo disciplinario, penal, fiscal y civil, actualizando el mandato constitucional conforme al cual los servidores públicos son responsables por infringir la Constitución y las leyes, al igual que por omisión o extralimitación en el ejercicio de sus funciones.  

 

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Fabián Olave Ramírez • Responsabilidad y culpa ambiental: una mirada desde Hannah Arendt y Hans Jonas
Resonancias. Revista de Filosofía
9 (2020): 54-72
DOI 10.5354/0719-790X.2020.60605
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En primera instancia, es necesario distinguir entre los conceptos de
responsabilidad y culpa. Principalmente, la diferencia radica en que la
responsabilidad es en base colectiva, en cuanto cada acción propia afecta
consciente o inconscientemente a todo el mundo y a diferentes sujetos:
 
El comportamiento que condujo a la responsabilidad se encuentra fundamentado en circunstancias globales políticas, que tienen en cierto modo un carácter moral, puesto que condicionan la moral del individuo. De esas circunstancias no puede desprenderse por completo el individuo, porque él, consciente o inconscientemente, es un eslabón que no puede sustraerse de ningún modo a la influencia del todo, aun cuando haya formado parte de la oposición (Jaspers 91).
Por otra parte, la culpa solo puede ser atribuida a un individuo, en tanto que para
declarar a alguien culpable se debe rastrear directamente el origen de una acción a
un sujeto determinado y, además, debe existir una mente culpable, es decir, alguien que de modo personal pueda sentir esa culpa:
 
El grito ‘Todos somos culpables’ que en primera instancia suena tan noble y tentador en realidad solo ha servido para exculpar en una medida considerable a aquellos que en efecto fueron culpables. Donde todos son culpables, nadie lo es. La culpa, a diferencia de la responsabilidad, siempre individualiza; es estrictamente personal. Refiere a un acto, no a intenciones o potencialidades. […] Sentimientos de culpa,
mens rea o mala consciencia, el conocimiento de hacer el mal, juega un rol tan importante en nuestro juicio legal y moral (Arendt 1987 43; traducción mía).
 
https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/8/3835/9.pdf

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